Alaitz Leceaga

Ediciones B

560 páginas

“El dolor también construye paredes si se lo permites”, Alaitz Leceaga, Las hijas de la tierra.

La familia Veltrán-Belasco arrastra una estela de maldiciones que se apoderan de su casa y de sus tierras en una espiral imparable de secretos y mentiras. Gloria y sus hermanas, Teresa y Verónica, deberán luchar contra sus demonios para librarse de tanto dolor y sacar adelante unas vides que llevan años sin dar fruto. Las hijas de la tierra se desarrolla a finales del siglo XIX con los paisajes de las bodegas riojanas como telón de fondo.

Desde que me fascinó el año pasado El bosque sabe tu nombre (primera novela de esta autora), estaba deseando leer esta nueva saga familiar. Me he entretenido mucho y me ha encantado seguir de cerca a Gloria y a sus hermanas mientras iban superando dificultades naturales y sobrenaturales. Las he visto evolucionar página a página para convertirse en mujeres libres y adelantadas a su tiempo. Me quedo para siempre atrapada en la finca Las Urracas, en ese cruce de caminos desde el que puedo escuchar el sonido de la campana acompañando al viento del Oeste. Alaitz Leceaga ha vuelto a hacer magia con las palabras para ofrecernos una novela muy recomendable, especialmente si te gustan las sagas familiares con mujeres poderosas al frente.