Dicen que los escritores se pasan la vida escribiendo la misma novela, ¿será verdad? Pensé que escribir la segunda sería coser y cantar gracias a la práctica que me proporcionó la primera. Me equivocaba. Resulta que, en mi caso, la experiencia me está pareciendo un lastre. Los buenos comentarios, el premio, la confianza de la gente, no querer perder el estilo de la anterior y a la vez que no sea igual, que haya evolución…, todo suma para que se multiplique la carga de la responsabilidad. Se pierde un poco la inconsciencia y aparecen los miedos. Tengo entendido que es lo normal, sin embargo, a pesar de estar advertida, no me esperaba que me fuese a pasar a mí. ¿No os ha pasado esto alguna vez, esto de pensar “a mí no me va a pasar” y luego, ahí estás, en ello hasta las trancas? Estoy segura de que llegaré a buen puerto, pero como en todo lo que hago, seguiré yendo con calma, disfrutando cada día. Está visto que lo mío es hacerlo todo a fuego lento, así que, mis querid@s lectores/as, haya paciencia para que quien espera no desespere, por favor 🙂